El pasado 6 de agosto de 2015 se inició en la Sierra de Gata (Cáceres) un incendio que calcinó 7833 hectáreas de masa forestal compuesta en su mayoría por pino. En este incendio se movilizó a 1500 personas, 250 medios terrestres, 50 medios aéreos, se evacuó a 3840 habitantes de la zona y se consiguió dar por extinguido el 4 de septiembre de 2015.

Las poblaciones afectadas y su superficie quemada se distribuyen de la siguiente manera: Acebo (4436), Hoyos (1156), Perales del Puerto (1500), Villamiel (68), Cilleros (391), Moraleja (106), Villasbuenas (71) y Gata (105)

Tipo de daño
Cuantía del daño (€)

Forestal
47.251.000
Cultivos
2.085.000
Ganadería
31.900
Caminos Públicos
682.000
Viviendas
208.000

 


Para paliar los posibles daños que puede causar un incendio tras su extinción, se están realizando labores post-incendio en tres tipos de ámbitos:Actuaciones sobre los cauces de los ríos:

     1. Actuaciones sobre los cauces de los ríos:

  • Las actuaciones en cauces de ríos principales y afluentes son competencia de la Confederación Hidrográfica del Tajo, que desde primeros de agosto está construyendo diques de piedra en cauces para reducir el arrastre de materiales y la contaminación del agua, especialmente en los embalses del Prado de la Monja (Cervigona) y de Rivera de Gata.
  • La construcción de diques (gaviones) se realiza con piedra contenida en jaulones metálicos que ocupan el ancho del cauce. La ubicación de los diques se decide de modo que intercepten la mayor cantidad posible de sedimentos. En lugares estratégicos se está contemplando la retirada y traslado periódico de sedimentos para aumentar la capacidad de captación de estas estructuras.

     2.  Actuaciones sobre laderas de montaña:

  • Las zonas de “matorral” (brezal y madroñal) suponen el 33% de la superficie total afectada y el 60% de las zonas donde se realizan actuaciones post-incendio, estando ubicadas generalmente en las zonas de mayor pendiente.
  • En general se adopta una estrategia de mínima intervención con maquinaria para respetar el regenerado natural.
  • En zonas propicias muy concretas (no pedregosas) se contempla la realización con maquinaria de acaballonado según curvas de nivel para reducir las pérdidas de suelo y su arrastre a los cauces, así como favorecer la infiltración del agua.
  • Los pinares de pino resinero suponen el 25% del área quemada y se sitúan en su mayoría en zonas de pendiente media y baja, donde existen tanto repoblaciones antiguas como masas espontáneas surgidas después de las plantaciones.
  • Estas masas estarán sometidas a dos tratamientos distintos según se encuentre o no dentro de la zona de cuarentena establecida para el control de la plaga del nematodo del pino. En la zona de cuarentena la legislación europea y estatal obligan a astillar toda la madera generando fragmentos de menos de tres centímetros para eliminar cualquier riesgo de propagación del nematodo.
  • Los grandes volúmenes de astilla resultante se utilizarán en prácticas de conservación del suelo al final de las actuaciones.
  • Fuera de la zona de cuarentena, en los pinares se extraerá la madera por la administración si se trata de montes públicos o de montes particulares donde el propietario haya declarado su voluntad de no extraerla por su cuenta. Para los particulares que declaran su voluntad de extraerla, el plazo se concretará en breve pero en todo caso será de varios meses (no de 20 días).
  • En cualquier caso, la extracción de madera se realizará reduciendo en lo posible el uso de maquinaria pesada (priorizando el uso de motosierra) y con las debidas garantías de estabilidad del suelo.
  • Las zonas con especies de tipo frondosas, son las zonas menos sensibles por encontrarse en área de pendiente moderada y por la resistencia al fuego y capacidad de rebrote de las especies implicadas (roble y castaño).
  • Se prevén actuaciones selvícolas no urgentes una vez comprobada la capacidad de rebrote de los pies afectados.
  • En caso de ser necesario por la ausencia de cobertura vegetal, se instalarán diques de piedra o albarradas con restos leñosos
  • A medio plazo, las actuaciones consistirán en la eliminación de los pies calcinados (especialmente castaños por estar mucho más afectados) y el resalveo y poda de los pies vivos con el fin de generar una estructura más abierta y susceptible de pastoreo en las futuras masas.

     3.  Actuaciones en zonas periurbanas y de cultivos:

  • Estas zonas son las que menos prioridad tienen, puesto que ambientalmente son las que menos perjuicios pueden causar a los ecosistemas.
  • Se prevén actuaciones de tipo paisajístico y ayudas económicas para las personas que hayan perdido superficies de cultivo.

Para acceder a esta información puede visitar la página web desarrollada por la Universidad de Extremadura en colaboración con el Gobierno Autonómico: www.incendiogata-institucional.es

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